viernes, 23 de diciembre de 2016

“A remar: de Congresos y un recorrido por la valla de Ceuta”.

“Leo en la constancia la oportunidad
Pienso que no hay índice, ni guía, ni patrón
Proclamando la valía con identidad
Fuerzas que se unen en libre comunión
Por la borda irá la decepción
Vasos que al chocar vierten licor


Rema, rema”.

Hace unos meses falleció una de mis mecenas. El día que me llegó la triste noticia, volví a recordar todo el proceso de la campaña que organicé para recaudar dinero. Fue larga y dura, pero la mayor de las veces, emocionante. A veces me parece mentira que hayan transcurrido más de dos años desde que hubiera decidido emprender aquella aventura. Un periodo de tiempo que me ha permitido comprobar cómo la vida avanza para todas las personas que me apoyaron: algunas de ellas se han marchado a vivir a otros países, han cambiado de profesión, han prosperado, han vivido la vida loca y han retornado, han perdido su empleo, han vuelto a estudiar, se han enamorado, han aumentado la familia y se han vuelto a desenamorar…e incluso, las hay que han dejado de estar entre nosotras, como Asunción.
Pero yo sigo igual. Es como si estuviera atrapada en una especie de vacío espacio-tiempo[1], un lugar en el que la vida transcurre de manera diferente al resto y repites la misma dinámica: buceas en Internet, consultas bibliografía, lees, transcribes, escribes, te presentas a Congresos, publicas, te desesperas o pides a los dioses que te ayuden a poner fin pronto a esta larga etapa de tu vida. Bueno, a decir verdad, no solo tengo esa dedicación. También me paso todas las horas del día escuchando música. A mí me anima y me envuelven las notas de una manera tal, que me olvido de mi condición de estudiante precaria y me imagino caminando alegremente por otros mundos, en los que el trabajo de investigadora no escasea y las personas pueden dedicarse a vivir plenamente desarrollando sus profesiones, sin la incertidumbre de lo que les deparará el futuro.

DIAGRAMA DE VENN DEL ESTUDIO

By Juanesxgames on jeudi 7 août 2014 at 20:30

Por suerte, no todo es estudio. A veces logro
salir del “vacío” en el que me hallo, me arranco mi pijama y salgo al mundo real con mi traje de ciudadanita, donde interactúo como ser social que soy (o que era antes de comenzar la tesis). Sin embargo, aún rodeada de gente, secretamente siempre pienso en ella, mi “amante secreta”. De modo que mientras contengo mis ganas de nombrarla repetidamente, voy escuchando atentamente las historias que me cuentan, al tiempo que voy asintiendo con la cabeza, le doy vueltas a un botellín de cerveza o miro una copa de vino barato antes de pegarle un buen sorbo. Y me digo a mí misma: - Buen trabajo Isolda. Has logrado parecer una persona “normal”. No has hablado ni un minuto sobre tu tesis -.
Rivière, T. (2016). Maldita Tesis.
Ed. Random House Mondadori
Recuperado el 20 de diciembre de 2016 del sitio web: https://goo.gl/9ekdP8 
Hasta que de pronto, ese momento mágico desaparece y llega la temible pregunta: -Oye… ¿y tú, cuándo vas a acabar la t…?- Oh my God! ¡Ya está aquí otra vez esa maldita pregunta! Después de superar ese momento de ansiedad acompañada de inseguridad, mi respuesta tipo suele ser la siguiente: - Uhm, pues como me he tenido que cambiar de Programa de Doctorado, el proceso se ha alargado un poco, porque, “jo” tía, no sé si sabes que ahora estoy en el de Ciencias Sociales. Pero, vaya, ahora ya muy contenta. Por fin he superado la fase formativa, así que tengo vía libre para su depósito y posterior defensa-. Listo, ha sido suficiente para despistarle, podemos ir a otra cosa. De esta manera, tras haber soltado mi discurso, acto seguido me marcho a casa pensando en el tiempo que hace que no escribo en el blog. Algo lógico, más si tenemos en cuenta que ahora estoy con la edición de una Memoria, he participado en dos Congresos (uno en Ceuta y otro en New Delhi), además de haber tenido que asistir a Seminarios y cursos para completar mi expediente en tiempo récord. Vamos, la pera limonera. Es por ello que he decidido aprovechar este periodo de calma pre-navideña para retomar esta bonita costumbre.

Momento en el que estoy exponiendo mi comunicación en el Congreso de Ceuta."Inmigración, Derechos Humanos y Políticas de Fronteras", celebrado en Ceuta del 24 al 26 de noviembre y promovido por el Instituto de Estudios Ceutíes (IEC), en colaboración con la Universidad de Granada. A mi izquierda Cristina Fuentes y a mi derecha, Arcadi Oliveres. Por cierto, en el PPT había una errata (no es el 11-S/2011, sino el 11-S/2001), pero ya la podéis ver corregida aquí: http://www.slideshare.net/isoldapc/isolda-perell-ppt-congreso-ceuta-70335092

Con Arcadi Oliveres, una bellísima persona. Estaba tan nerviosa, que tuvo que abrazarme con fuerza para que se me pasara. Me tuvieron que sacar hasta tres fotografías.

Como os comentaba, en noviembre de este año participé en el VII Congreso Internacional sobre Inmigración, Interculturalidad y Convivencia:
"Inmigración,Derechos Humanos y Políticas de Fronteras". Mi comunicación la presenté en la Mesa temática 2: "Control de fronteras", dirigida por el Dr. Arcadi Oliveres y presentada por Cristina Fuentes 
Lara de la OARS del MED (UG). El problema es que las fechas se solaparon con otro que organizaba el Global Research Forum on Diasporaand Transnationalism (GRFDT), durante los días 26 y 27 en New Delhi (India): 
"Rethinking Skills, Knowledgeand Culture”en el que también presentaba una comunicación.

miércoles, 1 de junio de 2016

Work in progress... PhD!

Sergio y yo con el montaje de la Exposición "Fronteras" en el Hall de la Facultad de Ciencias Sociales de la UV.


Thesis Warrior. Recuperado el 1 de junio de 2016 de la página web newschoolessay.eu/: http://newschoolessay.eu/thesis-warrior.html

Supongo que algunas personas se habrán preguntado: ¿Pero qué es de esa chica que estudia un doctorado en el ámbito de las ciencias sociales? ¿Por qué no publica nuevas entradas en su blog? Con lo que nos gustaba leer sus vivencias... ¿Lo habrá dejado? ¿Le habrá vencido la apatía? ¿Cayó rendida ante las adversidad y las trabas administrativas? Pues no, un proyecto personal tan bonito como éste no se abandona así de cualquier manera. Hoy he vuelto para contaros el motivo por el cual hace tiempo que no escribo en el blog. En este momento, y hasta el mes de agosto, permaneceré muy ocupada con la edición de un material que me publicarán a través del Instituto de Estudios Ceutíes. Ésta ha sido para mí una gran noticia, ya que significa que me aprobaron la Memoria de mi trabajo de campo. ¿Os acordáis de la que lié con mi crowdfunding para financiar mi estancia en la frontera hispano-marroquí? Bueno, pues poco a poco, parece que este gran esfuerzo está dando sus frutos. 

miércoles, 23 de marzo de 2016

Trabajo de campo (Prolegómenos): Biometría, Harvey Keitel y Las Azores.

Recuperado el 14 de enero de 2016 del sitio web:
https://www.pinterest.com/pin/566257353125218329/
Más de tres años han pasado ya desde que tomamos rumbo a Tijuana y comenzara esta pequeña aventura del saber. Recuerdo como si fuera ayer cuando por fin se confirmó oficialmente que iba a poder realizar mi estancia académica en El Colef. Todo había cambiado desde entonces, ya que unos meses antes se estaba forjando la posibilidad de viajar a El Salvador, para participar junto con otras dos compañeras del Máster de Cooperación, en un proyecto de la Asociación de Municipios Los Nonualcos. Pero finalmente, se produjeron unos cambios de última hora y vi cumplido mi verdadero sueño: poder conocer de cerca la realidad migratoria de un tramo del espacio fronterizo entre México y Estados Unidos. Nada podía ir mal entonces, porque el deseo de aprender, compensaría mi falta de experiencia.

Una vez cumplimentados todos los trámites, mantuve una reunión inicial e informal en la cafetería de la Facultad de Ciencias Sociales con mis directores de tesis, el Doctor Luis Escala Rabadán (el Colef, Tijuana), quien inauguró mi Máster siendo Coordinador del Seminario Permanente sobre Migración Internacional del Colef (SEPMIG), y con el Doctor Joan Lacomba Vázquez (Universidad de Valencia). Ellos me dieron unas pequeñas pautas y recomendaciones, pero, sobre todo, me animaron a dejarme llevar por el entorno, ya que esto también formaba parte del trabajo de campo. Además, fue allí donde propuse el empleo de la fotografía como instrumento en el proceso de recolección de datos. Como ya sabéis, Sergio sería el fotógrafo (además de intérprete, chófer, cocinero y sobre todo, el mejor compañero). Tras bombardearles con mil preguntas, acabamos ese café y acto seguido, me fui dando saltitos de entusiasmo, pues aún no me creía lo que me estaba sucediendo en ese momento. Sin duda, me esperaban un sinfín de aventuras y de experiencias nuevas, que hicieron que me enamorara de mi tesis como una condenada.

Pero claro, los recursos económicos con los que contábamos en ese momento, eran muy escasos, por lo que hicimos numerosos ajustes en nuestro viaje. Sergio acababa de perder su empleo, ya que la empresa para la que trabajaba, procedió a su deslocalización, sin previo aviso a las/los trabajadoras/es. De hecho, nos enteramos de esta terrible decisión al volver de una pequeña escapada a Barcelona, a través de los medios de comunicación. Mientras que yo, había pasado por un trance similar en 2011, de tal manera que llevaba una temporada viviendo de algún dinero que obtuve en precario, de mis ahorros y de la ayuda de mis padres. La bolsa de viaje de 1.375 € cubría los gastos de desplazamiento y poco más, así que tuvimos que hacer un esfuerzo importante. Por otro lado, Sergio tuvo que matricularse en una academia de inglés de Tijuana, para evitar en ese momento ser sancionado con la pérdida de su prestación[1]. Aunque nada de esto nos detendría, y dicho sea de paso, la formación siempre viene muy bien.

Por tanto, organizar un viaje y estancia de estas características, no fue tarea sencilla. Y ¿cómo lo hicimos nosotros? Pues seguimos estas pautas (que repetiríamos una vez más en el posterior desplazamiento a Ceuta):

Old Town es una zona muy turística.

En primer lugar, como es lógico, buscamos el vuelo de ida y vuelta con más de 3 meses de antelación. El itinerario era el siguiente: Madrid - Nueva York - San Diego - Atlanta - Madrid. El importe por cada billete: 904,51 €. Mis padres nos llevarían en coche desde Valencia hasta Madrid. De allí saldríamos de madrugada en un vuelo de la compañía americana Delta, rumbo a Nueva York, con una escala de 5 horas antes viajar hasta San Diego. Una vez en esa ciudad, haríamos noche en un Motel en la zona Oldtown, y al día siguiente, tomaríamos el MTS Trolley de San Diego hasta San Ysidro. Finalmente, desde allí, cruzaríamos la frontera andando y cargados con las maletas, cogeríamos un taxi hasta el Motel Don Quijote de Playas de Tijuana. En lo que respecta al viaje de vuelta, dormiríamos en el aeropuerto de San Diego, para hacer luego escala en Atlanta durante otras 5/6 horas, antes de llegar a Madrid. De esta manera, el día 24 de diciembre de 2012 llegaríamos sanos y salvos para la cena de Nochebuena con nuestras respectivas familias.

¿Fácil verdad? Pues no dejéis de leer, porque aquí comienza la verdadera aventura.

(Por cierto, por alguna extraña razón, no va la pestaña de "Más información", así que si quieres leer el post completo, pincha en el título del post).

domingo, 17 de enero de 2016

Trabajo de campo VII: Ceuta, ciudad frontera (I). Un pequeño recorrido histórico.

Mi particular recorrido por la valla de Ceuta que hice acompañada de Alfonso Cruzado, Portavoz de la Guardia Civil de la Comandancia General de Ceuta, en realidad, comenzó unos días antes.



En el mes de septiembre de 2014, entrevisté a José Luis Gómez Barceló, miembro de la Academia Andaluza de la Historia, Archivero Diocesano y Cronista de la de la Ciudad Autónoma. José Luis es experto en Historia Moderna y Contemporánea del Protectorado y del Estrecho. Durante mi estancia en Ceuta, iba cada día a la Biblioteca Pública, y fue allí donde me recomendaron que hablara con él, aunque ya lo habíamos visto en varias ocasiones en la TV local. La verdad es que fue un verdadero acierto. Su pronta y amable respuesta, presagiaba lo mejor. No solo salí de su despacho (ubicado en el Ayuntamiento) con una grabación de casi dos horas de duración, sino que también tuvo la amabilidad de regalarme varios libros, entre los cuales se encuentra esta joya cartográfica"Límites, fortificaciones y evolución urbana de Ceuta (siglos XV-XX) en su cartografía histórica y fuentes inéditas" de J. B Vilar. y Ma. J. Vilar.


Foto tomada en la habitación del piso que tenía alquilado en Ceuta. Me vinieron perfectos para entrar en materia.
Pero no nos engañemos. Esto no suele suceder todos los días, y cuando tus recursos económicos son limitados, la alegría que te da, es inmensa. Aunque mis dedos casi sufrieran de gangrena por ir cargada con ellos hasta mi casa. Eso sí, también me advirtió de que si mi investigación hubiera sido de la misma rama, esto es, puramente histórica, otro gallo hubiera cantado. En ese momento pensé que estaba en lo cierto, y agradecí su sinceridad. Por ello, tenía que aprovechar esta oportunidad al máximo. De hecho, José Luis es autor de numerosas publicaciones y os aseguro que es una delicia escucharle.

José Luis Gómez Barceló en las dependencias del Ayto. de Ceuta.

domingo, 13 de diciembre de 2015

De música, doctorado, exposiciones y "otras hierbas".

La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía. (Ludwig van Beethoven).
Corría el año 1957 en Siete Aguas (Valencia) 
Mi papi con 10 años, armado con su flauta travesera. 
Siempre escribo con música. De hecho, ahora en este preciso instante estoy conectada a Spotify y suena: “Everybody Needs Somebody”, interpretada por el pequeño Jimmy Scott[1]. Este ha sido para mí el descubrimiento de la semana, por lo que pronto he corrido a explorar a través de las redes información sobre su vida y obra. No he podido evitarlo. Aunque todo tiene una explicación. Provengo de una familia de músicos. Y como lo hicieran mis padres, comencé a estudiar música a la tierna edad de 8 años. El instrumento elegido fue el violín, pero una serie de hechos desafortunados, hicieron que al final decidiera colgar mi arco con 18 años y alcanzado un nivel de 6º, para cambiarlo por la carrera de Derecho. Por ello, ahora, con el paso del tiempo, no negaré que de vez en cuando me pregunto qué hubiera sido de mí si hubiera decidido optar por la carrera musical. Incluso me imagino dando conciertos, como lo hiciera mi padre, siendo solista en la Orquesta de Euskadi. Sin embargo, de alguna manera, nunca he dejado la música, ni ella a mí. Lo nuestro ha sido un amor celebrado a los cuatro vientos y creo que he logrado canalizar ese sentimiento de “frustración”, escuchando música a todas horas. No puedo hacer nada sin ella. Ella siempre me acompaña. Ella es mi fiel compañera, y especialmente, cuando escribo. 

Mi mami con 13 años, sostiene entre
sus manos un saxo soprano. Año 1960.
Siete Aguas.
Pero, a veces, la vida da muchas vueltas y los planes de futuro cambian. Hace un mes, estuve dando una charla sobre mi proyecto de investigación para alumnos de Trabajo Social de la Universidad de Valencia, y tras finalizar, uno de ellos me formuló la siguiente pregunta: ¿Cuando acabes tu tesis, qué planes tienes? ¿Qué proyecto vas a emprender? Y mi respuesta supongo que fue demasiado sincera, ya que en un arranque de espontaneidad de los míos, le contesté que desde que comenzó la crisis, no pienso en futuro, sino en presenteRealmente, en mi caso ha sido así. Comencé mi tesis dentro del mundo del Desarrollo Local y la Cooperación Internacional, y ahora me hallo felizmente en el de las Ciencias Sociales, de modo que mi actual Línea de Investigación es "Migración, Movilidad y Cambio Social". Pero este cambio ha sido el resultado de un largo y tedioso camino plagado de trámites administrativos, que es lo que me ha tenido ocupada, entre otras cuestiones, durante estos últimos meses. También he estado escribiendo una reseña que tenía pendiente de publicar sobre el libro: "Estados amurallados, soberanía en declive" de Wendy Brown, que saldrá publicada este mes de diciembre de 2015, en la Revista Arxius de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valencia.

Además, es curioso, porque hay muchas similitudes con el trabajo de Claire Rodier, quien con "El negocio de la xenofobia. Para qué sirven los controles migratorios?", explica de una manera más llana lo que plantea Brown en materia de la política de seguridad  vigente en este mundo globalizado, que encuentra en la construcción de nuevos muros el despliegue de una iconografía tranquilizadora, pero que en realidad escenifican un poder y control soberanos que en realidad no ejercen. Y esta situación, se está viendo últimamente agravada con la última ola de atentados. El ejemplo lo tenemos con la declaración del estado de emergencia en París, y los discursos occidentales, que giran en torno a cómo ejercer un mayor control de las personas que tratan de entrar por las fronteras europeas

Preparando la reseña.  Caótica a la par que bizarra.

 Fotografía tomada en verano. Gran artista y mejor persona. #LoryMoney#EntrevistaConSuaj

Pero no quiero desviarme del tema, pues quiero contaros que también ha habido tiempo para seguir con el trabajo de campo en Valencia. Una de las últimas entrevistas que he realizado es a Dara Dia (su nombre artístico es LoryMoney, un "youtuber" muy conocido, con club de fans hasta en México). Dara es natural de Senegal y llegó en cayuco en el año 2006 a las Canarias. Permaneció a la deriva durante 10 días junto a más de 80 personas, y cuando ya no disponían de alimentos y agua, fueron auxiliados por Cruz Roja. Desde allí lo trasladaron a Madrid, y posteriormente, viajó a Valencia, donde fue mantero y pudo sobrevivir gracias a la ayuda del propietario de un bar en El Carmen, que le daba de comer todos los días. Al final, se hicieron amigos y para él, es uno más de la familia. De hecho, su hijo es el representante de Dara. Sin embargo, el año pasado (2014) ocurrió un hecho del que se hicieron eco todos los medios de comunicación: se organizó un vuelo de deportación FRONTEX, y necesitaban llenarlo de personas migrantes indocumentadas procedentes de Senegal. A él lo detuvieron en una redada por perfil racial/étnico en Valencia (nos contó todo el proceso) y estuvo detenido en la Comisaría de Policía Nacional de Zapadores. Finalmente no fue deportado, gracias a que sus amigos españoles le hicieron un contrato. Pero otros conocidos suyos, no corrieron la misma suerte... 

domingo, 23 de agosto de 2015

Trabajo de campo VI: la entrevista en El Biutz.

Panorámica desde Ceuta. Al fondo, Marruecos.
Tenía muchas ganas de volver a escribir en el blog y retomar la idea de explicaros cómo nos fue durante el trabajo de campo en la frontera hispano-marroquí. Parece mentira que haya pasado ya más de un año desde aquella aventura, pero estos últimos meses han sido tan intensos de esfuerzo académico para mí, que el tiempo se ha esfumado. Muchas noches cierro los ojos y trato de recordar todas las sensaciones, vivencias, imágenes que pasaron ante nosotros, y realmente, si no fuera por las anotaciones que hice en el cuaderno de campo y las fotografías que tomó Sergio, muchas de ellas “se perderían en el tiempo como lágrimas en la lluvia”[1]. Por el momento, creo haber logrado volcar en mi Memoria parte de la ingente cantidad de información que recogí durante el camino. Y lo mejor de todo es que he sobrevivido a la montaña de libros que he ido leyendo para tener una visión histórica de los acontecimientos producidos hasta la fecha en torno al perímetro fronterizo ceutí (y melillense).

Torre de vigilancia de la Guardia Civil en Benzú.

Lo cierto es que cumplir con los objetivos del proyecto no ha sido tarea fácil, y queda que las personas que vayan a evaluarme el trabajo, me den su aprobación, algo que no sucederá hasta el año que viene. Obviamente, aún tengo varios meses por delante para seguir progresando en mi aprendizaje, continuar leyendo y ampliar mi estudio. Este proceso está siendo largo y a veces, ha sido muy ingrato. Pero, pese a ello, aunque en determinadas ocasiones he llorado y me he preguntado dónde me había metido, en otras muchas, he saltado de alegría y me he creído una especie de “superwoman” de las tesis. Supongo que este sube-baja de emociones es un proceso normal y necesario, pues una vez has superado los obstáculos, sientes una fuerza en tu interior, que creo que va a ser difícil que nada me la mine.

Está claro que el mundo es para las personas que luchan, aunque, evidentemente, no a todas les toca en suerte las mismas cartas. Y lo dice una precaria. Por eso, cuando comencé con las transcripciones de entrevistas y escuché la que le hicimos al portavoz de un grupo de tres jóvenes malienses que conocimos en El Biutz, se me encogió el alma. En realidad no solo me pasa con ellos. También cuando oigo a los refugiados kurdos que conocimos en Ceuta, a los migrantes de Camerún y Bangladesh de los CETI de Ceuta y Melilla, a las chicas de Sudán del Sur y a la de Argelia…El alma encogida y la admiración creciente hacia ellos y ellas, por cada palabra, respiración, silencio y sonrisa que nos regalaron. Mi respeto profundo será por siempre para aquellos/as valientes.  

Portavoz (dcha) y grupo de malienses. 22.08.2014
En un post que publiqué hace unos meses, os hablé sobre El Biutz, una pequeña localidad marroquí, en la que se ubica un paso fronterizo muy conocido, junto al Polígono Industrial del Tarajal y la Barriada del Príncipe Alfonso[2]. Pero también, en las proximidades del perímetro fronterizo se sitúan los campamentos forestales de Benyunes, que se encuentran en la montaña junto a la frontera de Ceuta, donde no hay casi accesibilidad. A lo largo de la carretera que va a Tánger es habitual ver a grupos de migrantes subsaharianos, quienes sobreviven mendigando en las cunetas y de la ayuda humanitaria que les prestan puntualmente las organizaciones de la sociedad civil a ambos lados de la frontera, además de algunos vecinos de la zona. Desde allí, esperan poder cruzar principalmente por la vía marítima, poniendo en serio peligro sus vidas, ya que los dispositivos de vigilancia de la valla junto con la orografía del terreno, la convierten en un obstáculo prácticamente infranqueable.

Valla de Ceuta en Benzú y Mujer Muerta.

sábado, 20 de junio de 2015

El error de redundancia cíclica.



Fuente: http://www.blogdelhumor.com.ar/solucionar-errores-en-windows/

No, no me he vuelto loca. Hoy comenzaré este post de una manera singular y es hablando sobre un extraño y frecuente problema informático, que me tuvo en vilo durante dos horribles semanas. Se llama "error de redundancia cíclica" y jamás querréis leer este mensaje en vuestras pantallas del ordenador. Y si lo veis, ¡echad a temblar! Pero seguramente os estaréis preguntando: ¿qué demonios es eso? Y si no lo habéis hecho, porque una enorme pereza os invade, ya estoy yo para explicároslo. Cuando procedes al almacenado de datos en un disco externo, se hacen en un código binario, que son repartidos y divididos en sectores. Pues bien, si algunos de los sectores están defectuosos, la unidad lectora es incapaz de leer este sector y no puede seguir con los siguientes, dando lugar al maldito error de redundancia cíclica. 

Esto es precisamente lo que me sucedió hace ya más de un mes. Después de tener avanzado gran parte de mi marco teórico y análisis de datos, los perdí de esta manera. Mi nube se llenó, decidí extraer una carpeta, la pasé al disco duro externo y me dije, 'mañana por la mañana saco una copia de seguridad'. Pero no hubo mañana, sino un soniquete tal que así: "clik, clik, clik", que sin duda presagiaba la tragedia. Tras entrar en crisis y sufrir un amago de infarto, lo llevé a un servicio informático, desde donde hicieron todo lo posible para salvar la información, aunque con resultado de éxito del 50%. Como me informaron, parece ser que ni con la tecnología de la Nasa lo hubieran logrado. Aprovecho la ocasión para comentaros que existen empresas de recuperado de datos, pero los precios por sus servicios son extremadamente desorbitados. De hecho, yo contacté con una de Madrid que trabaja para la Policía Nacional, cuyo presupuesto oscilaba entre los 300 € y los 1.000 €, que me imagino que variará en función de tu grado de desesperación. He de decir que el mío era muy alto en ese momento, pero no sé si tanto como para necesitar organizar otra campaña de micromecenazgo para financiarlo.